domingo, 14 de septiembre de 2008

Espejos - Eduardo Galeano


La vida, sin nombre, sin memoria, estaba sola. Tenía manos, pero no tenía a quien tocar. Tenía boca, pero no tenía con quien hablar. La vida era una, y siendo una era ninguna.
Entonces el deseo disparó su arco. Y la flecha del deseo partió la vida al medio, y la vida fue dos.
Los dos se encontraron y se rieron. Les daba risa verse, y tocarse también.
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Foto: El beso - Klimt
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4 comentarios:

Wara dijo...

Hola, por fin te encuentro! Que no son horas para visita, pero que no me voy sin saludarte, porque qué tonta soy, cómo si no hubiera podido preguntarte dónde estaba tu espacio, tu rincón propio al margen del Café.

Ya volveré de calma. Besos.

Anjanuca dijo...

¡Wara! te recibo con un abrazo muy, muy grande.

Es tu casa, puedes entrar a la hora que quieras.

Un besuco.

DonTrasto dijo...

con permiso. a Dt, le ha encantado este comentario. La vida partida en dos...bonita y sugerente "imágen".

saludos

dt

Anjanuca dijo...

Permiso concedido con mucho gusto, Dt puede entrar siempre que lo desee.

Estoy de acuerdo con Dt, es sugerente y, añadiría, excitante.

Gracias.