domingo, 14 de diciembre de 2008

Encuentro con el Otro - Kapuscinski.

"Cuando me paro a reflexionar sobre mis viajes por el mundo, viajes que se han prolongado durante muchos, muchos años, a veces tengo la impresión de que las fronteras y los frentes, así como las penalidades y los peligros propios de estos viajes, me han producido menos inquietud que la incógnita, siempre presente y renovada a cada momento, de cómo transcurriría cada nuevo encuentro con los Otros, con esas personas extrañas con las que me toparía mientras seguía mi camino. Pues siempre supe que de ese encuentro dependería mucho, muchísimo, si no todo. Cada uno de ellos era una incógnita: ¿cómo empezaría?, ¿cómo transcurriría?, ¿en qué acabaría?

El mero planteamiento de preguntas como estas es, por supuesto, tan antiguo que casi podría calificarse de eterno. El encuentro con el Otro, con personas diferentes, desde siempre ha constituido la experiencia básica y universal de nuestra especie. Los arqueólogos nos dicen que los grupos humanos más antiguos no contaban más que treinta o, a lo sumo, cincuenta personas. Si aquellas familias-tribus hubiesen sido más numerosas, le hubiese resultado difícil trasladarse con la rapidez suficiente. Si hubiesen sido más pequeñas, les habría resultado más difícil defenderse y librar batallas en la lucha por la supervivencia.

Y he aquí a nuestra familia-tribu siguiendo su camino en busca de alimentos y que de pronto se topa con otra familia-tribu. ¡Qué momento tan trascendental en la historia del mundo! ¡Qué descubrimiento más fabuloso! ¡Descubrir que el mundo está habitado por otras personas! Pues hasta aquel momento, el miembro de nuestra comunidad familiar y tribal podía vivir convencido de que, conociendo a sus treinta, cuarenta o cincuenta hermanos, conocía a todos los habitantes de la tierra. Y de pronto descubre que no, que ni mucho menos; que el mundo también alberga a otros seres parecidos a él, ¡a otras personas!

¿Cómo comportarse ante tamaña revelación? ¿Cómo actuar? ¿Qué decisiones tomar?

¿Abalanzarse con ferocidad sobre los extraños? ¿Pasar a su lado co indiferencia y seguir el camino propio? ¿O, tal vez, intentar conocerlos y tratar de encontrar una manera de entenderse con ellos?"

Cuadro: "La jungla - Wilfredo Lam"



6 comentarios:

moderato_Dos_josef dijo...

Ante estos encuentros el hombre ha actuado de dos formas o abalanzándose sobre el débil y sometiéndolo, con lo cual las cosas nunca han ido bien, o intercambiando conocimiento y sabiduría, con lo cual ambas culturas se han enriquecido y han cohabitado en un mundo mucho más rico en posibilidades... Un saludo!

Anjanuca dijo...

Cierto lo que dices Moderato, pero hay un caso más a contemplar: el del aislamiento. Me meto en mi mundo particular, cierro las puertas y no entra nadie más.

Un besuco.

Troba dijo...

gracias por poner algo del maestro...
esta lectura amerita un café
te invito?
besos grises...

Anjanuca dijo...

¡Venga ese café, Troba!

Kapuscinski es uno de esos escritores que siempre garantiza unas lecturas muy gratas y enriquecedoras. Libros como "Ebano" o "El Imperio" deberían de estar en todas las bibliotecas.

"Encuentro con el otro" es una recopilación de discursos en los que el periodista analiza el concepto de "Otro" como aquella persona diferente a nosotros, las raíces del "Otro" desde la diversidad de sexo, religión, nacionalidad y generación. El "Otro" igual a nosotros en cuanto a alegrías y penas pero distinto en cuanto a identidad racial, cultural y religiosa. Características que conviven juntas y que influyen unas en otras.

Si no lo has leído, te lo recomiendo. Es muy interesante.

Besuco.

Balovega dijo...

Que estelar Wilfredo lam es extraordinario su trabajo... felicidades y lindos sueños

Anjanuca dijo...

Hola Balovega,

Que bien que te guste Wilfredo Lam, sus cuadros son muy especiales. Es uno de los pintores cubanos que más me gustan.

Besuco.