sábado, 3 de septiembre de 2011

Una mala racha.

No os imagináis cómo me molesta que después de haber disfrutado con un libro el siguiente me salga rana. Si, como este mes, son los dos siguientes … menudo mosqueo que me entra.

Había acabado "Una muñeca rusa" de Bioy Casares, unos preciosos cuentos que me han hecho pasar unos ratos realmente buenos, y quise cambiar de género así que, de entre todos los que se acumulan en la mesa de pendientes, elegí  una novela:El-cementerio-de-Praga-Umberto-Eco

 "El cementerio de Praga" de Umberto Eco.  De verdad que he hecho un esfuerzo enorme por llegar al final pero he sido incapaz. Cuando andaba por la página trescientos y pico, y he visto que aún me quedaba casi otras tantas, por poco me da  un patatús. ¡Por Dios qué bodrio! No recuerdo haber tenido entre manos algo tan pesado, tan lento, tan espeso, en mi vida. Y mira que al principio prometía pero, lo digo en serio, ha sido superior a mis fuerzas. Por cuestión de salud mental he tenido que cerrarle y condenarle a los infiernos.

 

libreria

La siguiente elección fue "La Librería" de Penelope Fitzgerald. Recuerdo que le compré atraída por el título y por ese Cottage inglés tan bonito que lucía en la portada. Además el resumen de la contraportada prometía una bonita historia. Pues tengo la sensación de haber comprado el borrador del libro. Todos los capítulos, descripciones de personajes y paisajes parecen inacabados. En todo te quedas a medias. Una pena porque el libro podía haber dado para mucho más pero parece que la autora se cansó de escribir.

 

Bueno, a ver si con el siguiente hay más suerte.

10 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Eso te pasa por leer a Umberto Eco. :-) A la otra no la conozco.

Lo que se debe hacer con los libros que no interesan es lo que tú has hecho, condenarlos a las tinieblas exteriores, o echarlos a la piscina, como decía Umbral. Hay demasiados libros que leer como para perder el tiempo con basurillas.

Anjanuca dijo...

Jo, pues recuerdo que "El nombre de la rosa" me gustó mucho, Juan Nadie, por eso pensé que esta iba a ser del estilo. Craso error.

Cantares dijo...

Lo tuve en la mano!!! el cementerio de praga, hace unos días..... loca que soy iba a comprar otro libro más, tengo varios sin leer y no puedo por ahora, me encanta Eco, no solo su novela sino sus ensayos ......... ya falta menos para leer lo que quiera... espero
}
Besos

Cantares dijo...

Por cierto, el vendedor me dijo que no me lo recomendaba....... cada vez que me dan un señalador creo que los llaman marcador, pienso en vos :) otro beso

J.M.Gonzalo dijo...

Hombre no hay mal que por bien no venga,dos libros que no me molestare en leer.Sigue asi diciendonos cuales valen y cuales no y trabajo que me ahorras.
Abrazos de un lector agradecido y un poco vago

Anjanuca dijo...

Cantares, da gracias a tu librero jajaja. Los señaladores se llaman de muchas formas: puntos de libro, marcadores, marcapáginas. A mi me gusta "Punto de libro".

Jose Manuel, por eso lo puse para evitar que le ocurra lo mismo a otro lector. Aunque esto es una opinión personal de alguien que no es ninguna eminencia, no sé si entras por internet hay por ahí alabanzas varias a ambos libros. Yo no lo entiendo pero qué se le va a hacer. P'a gustos....

Besucos

ILONA dijo...

Anjanuca, "La librería" me lo compré yo también atraída por el título y la portada, pero me resultó un fiasco total, qué rabia da...

Anjanuca dijo...

Da una rabia espantosa, Ilona. Con algunos libros debería existir el derecho a devolución.

Besucos

Pato dijo...

Uy qué feo!!!

Me hiciste reír con ganas con la crítica del libro de Umberto Eco, creo que lo que le pasa a este escritor que es muy sabiondo y mete todo lo que sabe en sus novelas y claro, cuando vas por la página 300 y todavía tenés que tragarte otro tanto lo quermés mandar a la hoguera ajajajjajajajjaj!!!!!!

Bueno, ya se que de esos dos libros tengo que pasar!

Te recomiendo uno pequeñito que a mi me encanta y si lo ves, compralo. Seda de Alessandro Baricco, es precioso!

Besos!

Anjanuca dijo...

Hola Pato, Seda es uno de esos libros que, hace años, dejé y no volvió. Realmente relindo ese libro, una historia preciosa, un libro con alma.

Besucos