lunes, 7 de septiembre de 2009

Adivina cuánto te quiero.

La mayoría de los amigos que pasáis a visitarme sabéis que en la blogosfera hay dos niños encantadores que con la ayuda de su papá nos cuentan sus experiencias y descubrimientos en dos blogs muy bonitos: Parapeques y Parapecas.

Anoche, pensando en lo interesante que es lo que están haciendo sobre todo porque lo están haciendo codo con codo con papá (supongo que mamá también aporta algo), pues eso, pensando en ellos me dije: “Anjanuca, te estás olvidando de la literatura infantil. Y eso no está bien.” Así que abro un nuevo apartado dedicado a los futuros lectores, a los niños.

Y, puesto que fue pensando en ellos que surgió la idea, este primer post está dedicado a Jorge y a Lucía.

¿Alguna vez habéis intentado explicar a alguien cuánto le queréis? ¿A que no es fácil? Yo más bien diría que es imposible. No hay forma de medir el tamaño de los sentimientos, quizás por eso es por lo que siempre acabamos recurriendo a la expresión “con toda mi alma” porque es el alma el único almacén que no tiene límites, cabe todo, tenga el tamaño que tenga.

Hace un par de años, una amiga me descubrió los cuentos “Adivina cuánto te quiero” de Sam McBratney, con ilustraciones de Anita Jeram.

El primer tomo se titula así: “Adivina cuánto te quiero” y en él, la liebre pequeña de color avellana y su madre, la liebre grande de color avellana, se cuentan cuánto se quieren. La liebre pequeña de color avellana intenta demostrar a su mamá que es ella quien la quiere más. ¿Lo conseguirá?

He oído que en el Hospital materno infantil de Oviedo regalan este cuento a las futuras mamás para que lo pongan en la canastilla de sus bebés. Magnífica idea que deberían de copiar el resto de hospitales.

Hay otros cuatro tomos de cuentos con estas entrañables protagonistas. Están editados por la editorial Kokinos y se presentan en una caja que contiene los cuatro cuentos que se titulan “Adivina cuanto te quiero…: en primavera, verano, otoño e invierno”.

Si alguien tiene niños pequeños, os aconsejo que les regaléis estos cuentos. Estas dos entrañables liebres os van a hacer pasar un rato fantástico con vuestros hijos.

domingo, 6 de septiembre de 2009

El jardín.


Los lugareños cuentan que fue una tarde de invierno cuando un joven de ropas elegantes llegó al pueblo para comprar la casa. Se había fijado en ella, meses antes, durante un viaje de negocios por la zona. Desde el primer momento supo que esa sería la casa donde su futura esposa y él formarían su hogar. Finalizadas unas pequeñas reformas, el nuevo matrimonio se instaló a principios de la primavera.

Delante de la casa hay un jardín de rosas de mil colores. Dicen que los dos jóvenes las cuidaban con cariño, que todas las tardes se les podía ver entre los rosales podando, quitando las rosas marchitas, sólo interrumpían la labor para juntar sus bocas en un beso apasionado, para entrelazar sus cuerpos en un abrazo interminable. Dicen que en ese jardín crecían a la par las rosas y el amor.

Fue ese otoño cuando la joven enfermó. Una dama vestida de negro cruzó el jardín una tarde de cielo plomizo, venía a buscar a la señora de la casa. Todo se volvió sombrío, la tristeza invadió las estancias, el dolor se adueñó de los días y la desesperación de las noches. El joven viudo cogió sus recuerdos y abandonó el lugar para siempre.

Unas pocas piedras recuerdan lo que antaño fueron muros de una casa. Sólo el bello jardín de rosas multicolor sigue intacto. Dicen los más ancianos que la maleza no crece en él porque el amor de los jóvenes quedó allí para cuidarle.

viernes, 4 de septiembre de 2009

¡Por fin!

Cada vez que se acerca una fecha clave como el día de reyes, o mi cumpleaños, tengo que oír comentarios del tipo “Jo, es que siempre libros…”, “pide otra cosa por si acaso”, así que ya hace años que amenazo a mi familia con no volver a dirigirles la palabra si entre los regalos no hay por lo menos un libro.

Reconozco que, desde que vivo lejos de ellos, es muy difícil que sepan si tengo o no un título en concreto y que se arriesgan a regalarme alguno que ya hace tiempo descansa en mis estanterías. Por eso, suelo ponérselo fácil y les hago una lista con libros que tengo pendientes de comprar o les encamino a los libros de temática costumbrista de Cantabria que me encantan y, además, aquí, en Mallorca, no se publican.

Aun así, hay libros que se resisten. Se resisten mucho, muchísimo. No hay manera de que me los regalen. No hay forma de hacerles entender que para mí hay libros que son un auténtico capricho y que, por lo tanto, me haría mucha ilusión tenerlos.

Uno de esos libros es el “Diccionario María Moliner”. ¡Dios, cómo he suplicado por ese diccionario!, tanto que ya he perdido la cuenta de los años en que al escribir la carta a los reyes (si, todavía la escribo como cuando era niña) después de eso de “Queridos Reyes Magos: este año he sido una niña muy buena, he comido todo sin protestar, bla, bla, bla…. Así que, por si ustedes, consideran me merezco un regalito les doy alguna pista: ADEMAS DEL DESEADO MARIA MOLINEEEERRRRR, me gustaría…..)”. Pues nada, que no había manera y eso que he llegado a decirles que me pasaba al bando del gordo hortera del albornoz rojo. Ni por esas.

El pasado lunes día 31 de agosto, con motivo de mi cumpleañooooossss: ¡Por fin! ¡Es mío! Ya tengo mi Diccionario de uso del español de María Moliner. Lo que se ha hecho desear el condenado pero ya está conmigo ayudándome, junto con el de la RAE, en mis lecturas.

Además, parece ser, que cumplir 41 primaveras debe de ser muy importante porque también me han regalado:

- El viaje del elefante, de Saramago.
- El abandono está lleno de rosas, poemas de Guillermo Balbona Arauna.
- Palabras en la tarde, poemas de Francisco Jimeno.
- Invitación a la imagen, poemas de Leopoldo Rodríguez Alcalde.
- Itinerarios, poemas de Carlos Salomón.
- Intrusos en el tiempo, poemas de Nieves Alvarez Martín.

Estoy más contenta que un niño con un helado de chocolate.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Con el permiso de los artistas.

Voy a saldar la deuda que dejé pendiente. Os quería haber puesto un tangazo muy lindo llamado “Afiches”, que Gabriela Giardino borda en su disco “Flor de Fango”, pero el Goear sigue sin funcionar.

Peeeeroooooo, tengo algo mejor. Aprovechando la actuación de Gabriela y Hugo el lunes pasado, hice uso de la premeditación, la alevosía y la nocturnidad y les gravé en vídeo. Como sé que son buena gente, seguro me perdonarán. Y si no, pues ya les invitaré a una copita de vino blanco para pagar mi culpa y mi “traición”. No lo he hecho con mala intención, sino con la voluntad de disfrutar vosotros un ratito que fue especial. Ya sabéis que soy de las que piensa que de nada sirven los buenos momentos de la vida si no los puedes compartir con tu gente.

Advierto que una no es una profesional de la cámara, por lo tanto, la calidad del vídeo deja que desear. Aun así os podréis hacer una idea de la calidad de los artistas. El tango: "Yira".

¿Qué? A que son buenos.

De mi Gabi qué voy a decir si la quiero un montón, no puedo ser objetiva ni queriendo, tiene un don en la garganta y desprende arte por cada uno de los poros de la piel.

En cuanto a Hugo… Hugo es un fenómeno. En cuanto empieza a tocar, el silencio del público se convierte en mero respeto. Uno de los asistentes me preguntó si el guitarrista era gaditano a lo que tuve que responder “si, gaditano de Mar de Plata”. ¿No os ha pasado alguna vez, escuchando un tema, que la belleza de la música os va envolviendo de tal manera que parece que no oyes, sólo lo vives? Pues eso consiguió Hugo tocando “Grisel”. Al contrario que en la historia de “Grisel”, Hugo y su guitarra sí lograron mi corazón. Me quito el sombrero ante usted, negro.

Para acabar, que la euforia me puede y me vais a llamar pesada, los que vivís en Barcelona y en Málaga (o alrededores) si queréis comprobar por vosotros mismos que lo que digo es verdad, id a ver a Gabriela que actuará:

- El 03 de septiembre en el Museo Marítimo (Estación Drassanes) de Barcelona a las 22 horas.
- 16 de octubre en Málaga. Todavía no sé el lugar concreto pero ya me enteraré. Si alguien está interesado que me lo diga y le enviaré un mail.
- 17 de octubre en Nerja. Me pasa lo mismo que con Málaga, supongo que porque todavía las fechas están lejos.

Pues eso, espero que os hayan gustado.

lunes, 24 de agosto de 2009

A ver ¿En qué quedamos?...

A los jóvenes de mi generación nos enseñaron en clase de religión que, además del cielo y el infierno, existía un lugar que se llamaba purgatorio. En el purgatorio se quedaban las almas que tenían pendiente de lavado los pecados veniales es decir, pecadillos del tres al cuarto como por ejemplo haber sisado en las vueltas de la compra. Una vez lavados estos pecadillos, uno ya iba al cielo sin problema. ¡Ah! También estaban en el purgatorio los bebés que no habían sido bautizados. Como niños que eran no tenían pecado por lo que no podían ir al infierno, pero cargaban con el Pecado Original por lo tanto tampoco podían ir al cielo. Esto nunca me pareció justo. Y así, con este dogma, crecimos muchas generaciones.

En el año 2005, el Papa Benedicto XIV junto con una comisión teológica internacional comunicó al mundo que no, que todo lo que nos habían dicho no era cierto, que el purgatorio no existe. Pues vale, de acuerdo, no existe. Borrón y cuenta nueva.

La semana pasada he ido a dar un paseo por las iglesias de Palma de Mallorca que, durante la semana de la Ascensión de la Virgen, exponen unas hermosas tallas de Vírgenes dormidas. De paso he aprovechado para sacar fotos a los muchos detalles que guardan la mayoría de las iglesias: vidrieras, retablos, tumbas, tallas, arcos, bóvedas… Y ejerciendo de turista en la preciosa iglesia de Santa Eulalia… mirad lo que encontré:




¿Pero, bueno, no habíamos quedado en que no existe? Pues a ver si se aclaran de una vez por todas porque a una servidora la están haciendo un lío.

jueves, 20 de agosto de 2009

Maternidad - José Pedroni.

Gracias a un disco de Jorge Cafrune, he descubierto la belleza de los poemas de José Pedroni. Os dejo como muestra un fragmento de "Maternidad", un poema en el que el poeta argentino hace un bello homenaje a la mujer. El poema completo lo podéis leer aquí.

Mujer: en un silencio que me sabrá a ternura,
durante nueve lunas crecerá tu cintura;
y en el mes de la siega tendrás color de espiga,
vestirás simplemente y andarás con fatiga.

-El hueco de tu almohada tendrá un olor a nido,
y a vino derramado nuestro mantel tendido-,
Si mi mano te toca,
tu voz, con vergüenza,
se romperá en tu boca lo mismo que una copa.

El cielo de tus ojos será un cielo nublado.
Tu cuerpo todo entero, como un vaso rajado
que pierde un agua limpia. Tu mirada un rocío.
Tu sonrisa la sombra de un pájaro en el río...

Y un día, un dulce día, quizá un día de fiesta
para el hombre de pala y la mujer de cesta;
el día que las madres y la recién casadas
vienen por los caminos a las mismas cantadas;
el día que la moza luce su cara fresca,
y el cargador no carga, y el pescador no pesca...
-tal vez el sol deslumbre; quizá la luna grata
tenga catorce noches y espolvoree platas
sobre la paz del monte; tal vez el villaje
llueva calladamente; quizá yo esté de viaje...
-Un día un dulce día con manso sufrimiento,
te romperás cargada como una rama al viento,
y será el regocijo
de besarte las manos, y de hallar en el hijo
tu misma frente simple, tu boca, tu mirada,
y un poco de mis ojos, un poco, casi nada...


Cuadro: Madre Tierra.
Artista: Enzo Nardi.

martes, 18 de agosto de 2009

Gabriela Giardino y Hugo de Ambrosio.

Ayer volví a vivir uno de esos momentos entrañables en los que te acompañan amigos de buena onda, una copa de buen vino y música que te entra por los poros de la piel hasta invadirte.

Gabriela Giardino, una tanguera donde las haya, actuó en la plaza mayor del Pueblo Español de Palma de Mallorca. La acompañaba a la guitarra un artista excepcional, Hugo De Ambrosio.

En algún sitio leí hace tiempo que para cantar tango hace falta madurez. Con el tiempo me he ido dando cuenta de que es cierto. En el repertorio de Gabriela Giardino hay de todo, desde los clásicos como Gardel o Piazzola a composiciones propias. Me gustan las canciones que cuentan una historia, y los tangos de Gabriela, nuestra Gabi, cuentan muchas historias: de amor, de muerte, de dolor, de desamor, de locura…

Gabriela encandila con su sola presencia, su permanente sonrisa, su cara de niña traviesa, su vestido negro y plateado y esos tacones listos para entrar en escena, sus gestos elegantes en la interpretación del tango. Porque Gabi no se limita a cantar tangos, los interpreta, los vive de tal manera que consigue arrastrar al público hasta donde ella quiere.

Anoche estuvo acompañada por un guitarrista magnífico, Hugo De Ambrosio. Fabuloso. Hugo nos deleitó con varias piezas en solitario que nos dejaron con la boca abierta. ¡Ah! Y como ayer era 17 de agosto, Hugo tocó el himno de Argentina para conmemorar la muerte del General San Martín, el libertador de Argentina, Chile y Perú.

Pues eso, que ayer, gracias a Gabriela y a Hugo, fue una noche preciosa.

Si alguien anda por Mallorca y quiere disfrutar de una inolvidable noche de tango, el próximo lunes 24 Gabriela vuelve a deleitarnos en el Pueblo Español. La cita a partir de las 21.00 horas.

Me hubiese encantado dejaros aquí un tango interpretado por Gabriela pero no sé que pasa en el Goear que no funciona. Queda pendiente, lo prometo.