viernes, 28 de enero de 2011

Regalo para vos.

Fijate vos que ni me acuerdo de cómo llegué a tu pago, pero me gustó y me quedé. No sé si fue por la acogida, o por las risas, o quizás por las buenas conversaciones en las que nos hablás de lo vanal y lo trascendental, puede que por los momentos musicales (me encanta cuando me sorprendés, como ayer), por el mate no, eso seguro, lo servís demasiado caliente para el paladar de una, gallega :). Aunque, para ser sincera, creo que el día que realmente dije "Aquí hay que venir más a menudo" fue aquel en el que nos cocinaste aquellos sabrosos alfajores cordobeses. Chica, que querés que te diga es que te quedaron buenísimos.

Sea, por el motivo que sea, lo cierto es que me conquistaste.

Hoy es tu cumpleaños, dos años en esto de la blogosfera, y he elegido una canción que creo es como vos: luchadora.

Va por vos, con todo mi cariño y mi agradecimiento por los buenos momentos pasados y por los que están por llegar.

¡¡¡¡QUE LOS CUMPLAS MUY FELIZ CANTARES!!!

 

jueves, 27 de enero de 2011

Volver a casa.

Una de las cosas que más me gustan es cocinar. Cocinar me relaja y me distrae. Mientras cocino me siento alquimista. Me encanta la transformación que van adquiriendo los alimentos frescos en el proceso de preparación del plato. Y los olores, la intensidad que adquieren las verduras al ser cortadas, la carne mientras se fríe, la fruta cuando se pela, el olor que emana del mortero cuando se machaca lo que será el adobe de un lomo de cerdo… En concreto hay dos aromas que me envuelven cuando estoy cocinando: Uno, el del sofrito de ajo y cebolla rehogándose lentamente al chup, chup del fuego y el otro el del perejil recién cortado. El primero me transporta directamente hasta la cocina de mi madre donde siempre huele a hogar y amor, el segundo me trae la imagen de mi padre saliendo a la calle y poniéndose las albarcas para ir a cortar un poco de perejil que le ha pedido mi madre.

Los platos de invierno, los de cuchara que le decimos, me gustan mucho más que los de verano. Donde estén unas buenas lentejas con morcilla o un exquisito cocido montañés de mi tierruca que se quiten todas las ensaladas del mundo (el forraje para las vacas). Hoy por ejemplo, venía conduciendo por la autopista con un frío polar y lloviendo y de pronto me vino un antojo: voy a hacer para cenar unas patatas en salsa verde con un poco de esa merluza que descongelé ayer.

Y en esas estaba hace un rato cuando el olor de las patatas y el color de ese preciado perejil me llevaron hasta una escena muchas veces contemplada: mi madre en la cocina poniendo cariño sobre sus cazuelas y mi padre en el salón, frente a la chimenea, diciendo “Chuli (mi padre llama a mi madre así cariñosamente), no sé qué estás haciendo pero huele que alimenta”. Y en la cocina el último ingrediente derramándose sobre la cazuela. La sonrisa de la cocinera.

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Foto: La chimenea de mis padres.

martes, 25 de enero de 2011

Rumbo a la deriva.

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"Barcos de amplio velamen, pero sin timón, no saben adivinar su propia ruta: ignoran si irán a varar en una playa arenosa o a quedarse estrellados contra un escollo."

(José Ingenieros)

 

Foto: Restos de la fragata "La Argentina"  cuadro de Benito Quinquela Martín.

domingo, 23 de enero de 2011

Arte.

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"… Lea lo menos posible reflexiones de orden estético y crítico: o bien son puntos de vista partidistas, fosilizados y que han perdido sentido en su endurecimiento sin vida, o bien son hábiles juego de palabras en los que hoy gana un punto de vista y mañana el contrario. Las obras de arte son de una soledad infinita y nada las alcanza menos que la crítica. Unicamente el amor es capaz de captarlas y retenerlas y ser justo hacia ellas."

(Cartas a un joven poeta – Rainer María Rilke)

 

La foto: tres puntos de libro que compré este verano en un puesto de artesanía africano. Están hechos con plumas sobre papel reciclado y me parecieron un trabajo bellísimo que sólo podía haber sido realizado por una persona con gran sensibilidad artística.

¡Psch, psch, hay cumpleblog!

Atención navegantes amigos: hoy es el cumpleblog de un amigo.

¡Organicémosle una fiesta!

Ya tengo lista la tarta.

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También he comprado algunos globos.

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Voy a felicitarle. ¿Alguien más se anima? ¡Llenémosle la casa de regalos!

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¡FELIZ CUMPLEBLOG, LOGIO!

sábado, 22 de enero de 2011

"Los Pichiciegos" – Rodolfo E. Fogwill.

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Publicada en 1983, antes de terminar la guerra de las Malvinas, “Los Pichiciegos” es probablemente la novela más representativa de Rodolfo Fogwill. La novela se escribió en tan sólo tres días durante los cuales el escritor se puso de coca hasta las trancas.

Curiosamente la novela fue redactada antes de acabar la guerra y se anticipó a los acontecimientos adivinando el final de la contienda entre argentinos y británicos.

Cuenta la historia de un grupo de soldados argentinos que tras la construcción de un refugio subterráneo desertan de la guerra creando una comunidad, la de los “Pichis”, con leyes propias.

Se autodenominan Los Pichiciegos a raíz de una historia que cuenta uno de ellos, el santiagueño, sobre un animal que vive en oculto en cuevas que él mismo construye.

Los Pichiciegos dividen el mundo en dos: los vivos y los boludos, y sus días giran en torno a satisfacer sus necesidades: comer, beber, fumar, mantenerse calientes, no ser descubiertos… y para conseguirlo negocian tanto con el bando argentino como con el británico.

El relato está formado por conversaciones cotidianas de forma sencilla y llenas de jerga que se combinan con partes de narrativa sobria y reflexiva.

No es un libro belicista ni tampoco antibelicista, más bien es una visión certera y crítica de una guerra de carácter inhumano con personajes que tienen en común la desesperanza y la carencia de ilusiones. El autor hace, a través de los personajes, un análisis de los militares profesionales: los argentinos aparecen como corruptos, soberbios y cobardes mientras que los británicos visten mejor y están mejor pagados.

Hay quien dice que Fogwill pretendía identificar a los Pichiciegos con un sector de la sociedad argentina opositora de la dictadura que negoció con el enemigo para conseguir el final de la dictadura y de la guerra.

Una novela que hace reflexionar y posee un toque de ironía y humor que la hace ser fácil de leer y comprender. Una novela que parece sencilla pero a la que se puede sacar mucho jugo.

Una lectura sabrosa que os recomiendo a todos.

Pichiciego

viernes, 21 de enero de 2011

Predicción.

Supongo que todos conocéis ese refrán que dice que "cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo". Pues, como diría una amiga de Valladolid, hoy en Palma de Mallorca el grajo repta. El muy puñetero.

Está nevando. Como lo leen, está nevando en Palma, a nivel de mar. Por lo tanto, y puesto que parece que la cosa va a ir a peor mañana y pasado, me auto predigo un maravilloso fin de semana de sopita con garbanzos, café con leche, sofá, mantita, estufa y lectura. Quizás alguna buena película (mis fines de semana dan para mucho).

La película está por decidir. Tengo alguna por ahí guardada así que ya veré, llegado el momento, qué me apetece.

En cuanto a la lectura, dentro de un ratito, cuando me vaya a la cama, terminaré "Los pichiciegos" de Rodolfo Fogwill. Le empecé ayer (no trabajé. Era fiesta en Palma. San Sebastián, patrón de la ciudad) y a penas me quedan unas 50 páginas para terminarle.

Y mañana pues revisaré la mesa de pendientes y ellos dispondrán. Digo ellos (los libros) porque por norma general son ellos los que me eligen a mí a pesar de que quiero creer lo contrario.

Ea, que tengáis un fin de semana estupendo y los que tengáis que conducir, por favor, cuidadito con la carretera que hay hielo y nieve. ¡Ah! y abrigaos que la gripe está muy cariñosa, y te abraza al mínimo descuido.

frio-forges